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sábado, 15 de mayo de 2010

LA VIDA ES DE LOS QUE ARRIESGAN

No seré yo el que reniege de la concepción de divo que se nos adjudica y es que todos tenemos en nuestro interior un ego. Lo que pasa es que algunos pensamos que somos más altos, más guapos, más rubios y por supuesto tenemos los ojos más azules de lo que los demás piensan. Vamos que como dice Reyes; “Mi marido casi no se quiere, ¿eh?”

Si a lo anterior le unimos un proyector, mi mac y 20 personas, tenemos una presentación en toda regla.

Después de 20 años trabajando en RRHH tengo claro 2 cosas:

1.- Que el 90% de nuestro trabajo es Teatro.
2.- Que el otro 10% se tarda en descubrir más de 20 años.

Lo cierto es que esta profesión tiene un componente de exhibicionismo alto y es muy dificil, por no decir imposible, gestionar el cambio desde la retaguardia (aquí abro el debate y espero vuestras opiniones).

El secreto, a mi juicio, está en orientar al grupo sin caer en dirigirles. Me explico. Los de RRHH somos por concepto, de entrada y fin un coste, un departamento de soporte, Overhead. Somos, utilizando el ejemplo de la construcción, el cemento que une los ladrillos de la fachada de la casa. La pregunta es; ¿se puede construir una casa sólo con cemento? Pues va a ser que no, que hace falta algo más . Hacen falta ladrillos.

Los ladrillos son las personas. Por eso se puede decir que la estrategia de una compañía son las personas pero, para que esa estrategia sea sustentable en el tiempo, deben de existir unas políticas de RRHH (un cemento) que las una y cohesione.

Una de las mejores oportunidades para poner cemento en los ladrillos son las convenciones. Como la cosa está malita y el tema de las convenciones, seminarios y retiros está restringido a uno por año (y eso para los que somos afortunados) hemos incluído, y hablo de nuestra experiencia, pequeños seminarios de +/- 30 minutos en las reuniones mensuales de seguimiento y revisión del presupuesto.

Hasta aquí el cómo y ahora para el que todavía conserve las ganas el qué.

Hace un par de semanas me invitaron a un seminario /coloquio / comida en el que tuve la ocasión de charlar con los alumnos de un prestigioso Programa Master. El foro, os podeis imaginar, era de lo más agradecido ya que uno puede decir realmente lo que piensa, sin temor a ser censurado por los “ Mayores” y poner en peligro la “soldada”.

Pues bien, allí estuvimos los 3 que salimos de casa (mi ego, el mono y un servidor) hablando del liderazgo, de cómo yo lo veo y de alguna novedad editorial que ya os traeré a este foro (El Código del Nuevo Líder de Dave Ulrich y otros) cuando surgió el debate sobre la motivación.

Para los alumnos la motivación era responsabilidad directa de la DG (Dirección General) o por delegación, de la Dirección de RRHH. Este postulado , reconozco, que al principio me sorprendió pero según avanzábamos en el debate me llegó incluso a cabrear. Y bastante.

Supongo que será el abismo generacional (20 años en este mundo regido por la información y las NNTT es mucho) pero no puedo disentir más. A mi compañía hay que venir por la mañana duchado, desayunado, cagado (con perdón) y motivado. Además y, esto sólo para el género masculino, afeitado.

Pero ¿qué leches voy yo a motivar a nadie? Demasiado tengo con lo mío, como para encima tener que echarme a la chepa a un señor o a una dama que es que no está motivada. No queridos cantarines, no. Por ahí no. Y no.

Poniéndolo en sencillo. Lo que yo como padre debo hacer, es dar argumentos a mis hijos para que se coman el plato de verduras que tienen en la mesa. Puedo explicarles las bondades de una dieta rica en productos de la huerta, e incluso hacer teatro y contar como el gran Diego Forlan (U-RU-GUA-YO) come a diario como mínimo un plato de espinacas.

También, si la ocasión lo requiere, puedo obligarles a comerlas.

Pero ¿puedo hacer que les guste la verdura? No. Que no, hombre, que no. Que no se puede. Podremos cocinarlas con entusiasmo e incluso con talento o dejarlas que se cuezan en una triste cacerola de agua, pero ahí acaban las posibilidades.

La motivación es algo intríseco a la persona. Yo no puedo motivar a nadie. YO NO SÉ MOTIVAR.

Mi trabajo es hacer teatro o, dicho con otras palabras, crear las condiciones para que tú y tu motivación llegueis juntos cada día a mi Compañía. Y cuando de mañana aparezcais daros la bienvenida, acercaros la silla al escritorio y poneros un vasito de agua fresca por si la sed arrecia.

Hasta ahí. El resto, el quedarte o el irte, es problema únicamente tuyo.

Como decía al principio: “La vida es de los que arriesgan” (Loquillo, 2008).

Posdata: que nadie se asuste que del Atleti hablaremos la próxima semana. Ahora toca reflexionarlo y disfrutarlo que uno no tiene costumbre.

LA VIDA ES DE LOS QUE ARRIESGAN

sábado, 1 de mayo de 2010

LUCHA DE GIGANTES

“Buenos días, bienvenidos y, como siempre, salud”. Quien me conoce, sabe ya de qué voy a hablar. Para los demás deciros que con esta frase llevo años abriendo las mesas de negociación con la RS (Representación Social).

El introito al caso contiene varios apartados:
1.- Buenos días, como saludatorio.
2.- Bienvenidos porque uno que es bien educado y siempre que se le pide recibe en su casa (la Mesa de negociación es equiparable a la casa de la Compañía entre otras cosas, y sin tener que aludir a tecnicismos, porque es quien paga su coste).
3.- y Salud, ya que la Mesa tiene carácter social (el objeto o fin último es la negociación de acuerdos con componente jurídico/laboral).

Después de varias semanas centrado en el negocio más que en lo nuestro, toca volver al core de nuestra profesión, que no es otro que el lograr acuerdos. Y digo esto porque ¿qué es una selección más que un acuerdo entre partes, trabajador y empresa? y ¿Qué decir de la posterior contratación? Y ¿de la revisión de objetivos de los managers? y ¿Quién dice que no es un acuerdo una subida de sueldo?

Posiblemente no habéis pensado nunca en este sentido. Pero no os lo puedo poner en el debe, antes bien, es culpa de nosotros, los Responsables de RRHH, que una vez más no hemos sabido explicar la función.

En el contexto actual y con el poder emergente que da el uso intensivo de las NNTT (Nuevas Tecnologías ) las reglas de juego están cambiando. Así, la correlación de fuerzas que estudiamos hace unos años poco tiene que ver con la situación actual. El candidato cada día exige más, el trabajador no se conforma con un puesto bien retribuido y a los managers, entre nosotros, no hay Dios (con perdón) que les entienda.

Lo anterior por un lado del triángulo. Por el otro tenemos a una RS que cada día tiene menos de S y más de R (dicho sea con todo el respeto que merecen, pero también con toda la contundencia).

Y juntado ambos lados del equilátero, las necesidades actuales de las Compañías en términos de coste/eficacia/eficiencia. Esto en el lenguaje diario lo llamamos: “los mayores”.

Como dicen por la calle Serrano: “te lo juro por Louis Vuitton” que la cosita no es sencilla. Pero no todo es negativo. Mientras viajaba hacia Ítaca me he ido fijando y he aprendido de buenos maestros y de mejores compañeros.

Cada día que pasa me resulta más sencillo negociar y llegar a acuerdos y es que, como decimos por Cantabría, a capar se aprende cortando huevos y alguno he cortado en los últimos 20 años.

Si tuviera que decir cuál es la clave volvería al número 3, pues 3 son los pilares de la negociación:
1.- Establecer una interacción orientada al intercambio.
2.- Impulsar el acuerdo.
3.- Estar pendiente de las necesidades reales de los implicados y si es posible atenderlas.

Aquí lo dejo por hoy. Como veis todo es muy personal y no he acudido a citas, ni a bibliografía sobre la materia. Quería empezar por el principio, por el credo que profeso y con el que comulgo. Las próximas semanas continuaremos hablando de la negociación desde un punto de vista más técnico o si queréis más profesional. Aquí y en donde toque.

Como decía al principio: Lucha de Gigantes (Antonio Vega, 1992)
LUCHA DE GIGANTES

sábado, 6 de marzo de 2010

EL MUNDO PUEDE SER DIFERENTE

Este mes estamos celebrando el 60 aniversario de la revista Golf Digest en su edición Americana. Durante todos estos años por sus páginas de tamaño reducido (es lo que significa digest) han pasado algunos de los mejores jugadores y los más grandes instructores de este deporte. Todos ellos bajo un mismo lema que continua imperturbable a lo largo de los años: “El golf es un deporte divertido del que se disfruta más cuanto mejor se juega”.

Quizás sea esta la razón por la que año tras año, se acercan nuevos practicantes y muchos continúan jugándolo durante toda una vida (parafraseando el titulo del libro de Harvey Penick y Bud Shrake: “El deporte que dura toda la vida”).

Me pregunto si en el paraíso profesional la "máxima" de GD es también válida. Esto es: “El trabajo es una actividad divertida de la que se disfruta más cuanto mejor se hace”. Fuerte, ¿no? ¿Alguien la suscribe? Mejor, ¿quién se apunta? Yo doy el paso, y quienes me conocen ya saben a qué me estoy refiriendo.

Si uno de los mayores placeres de la vida es, como decía Cavafis, el poder disfrutar del viaje hacia las Itacas, también es cierto que llegar al destino elegido da gran satisfacción. Aún así, ocurre que a veces uno pone el mejor de los empeños, su más leal y saber entender y no logra arribar a buen puerto.

Concretizo. ¿Cómo se debe de pasar de la idea a la acción? o ¿qué es necesario para lograr los resultados planificados con anterioridad? Puede que la solución hoy siga siendo la misma que hace 60 años: hay que querer, que poder y que saber.

Pero también puede que esta propuesta ya no sea válida. De hecho para mi no lo es ya que al escenario se han ido incorporando nuevos “conceptos y valores” como, por ejemplo, la responsabilidad social corporativa.

Hoy mi camino es:
1.- Dar sentido a la acción.
2.- Estar motivado.
3.- Tener las capacidades necesarias.

Si todos los involucrados comprenden los motivos y los hacen suyos, y los quieren, y además pueden hacerlos posibles nada impedirá la llegada a la Itaca. Y lo mejor es que durante el viaje, por muy penoso que éste sea, la diversión está garantizada.

Para los que no pueden trabajar con amor sino sólo con desgana, el consejo no por viejo deja de estar vigente y es que abandonen el trabajo y, esperen a la puerta del templo a recibir la limosna de los que trabajan con alegría.

Como decía al principio: “El Mundo Puede Ser Diferente” (Barón Rojo, 1984).

EL MUNDO PUEDE SER DIFERENTE

domingo, 7 de febrero de 2010

A CONTRATIEMPO


Por distintas circunstancias llevo semanas coincidiendo con políticos. La agenda de un político, de nivel alto digamos, funciona en partes alícuotas de 30 minutos. Me explico. Uno entra en la reunión con sus papeles bajo el brazo y a los 25 minutos exactos es inexorablemente interrumpido por el Secretario de turno que anuncia la siguiente visita.

Esto será efectivo pero tengo claro que no es eficiente. Los temas a tratar no pueden ser tan homogéneos como para que todos tengan una misma duración. ¿Os imagináis que todas las películas que hayan ganado un Oscar tuvieran el mismo metraje? o ¿que todos los libros que optaran al premio Planeta tuvieran el mismo número de páginas?

A mi me encantan las colas en los consultorios médicos. La gente se queja de la espera pero yo no. Nunca. A más espera, pienso, mejor atención y más personalizada.

Para tratar de cualquier asunto es necesario tener tranquilidad y sosiego. Como dice la canción de hoy: “es en la calma donde más claro suena la voz”.

Está claro que el tiempo en el trabajo es un recurso escaso y que resulta difícil conciliar la eficacia con las relaciones personales, pero no debemos olvidar que hoy en día la mayor parte de nuestro trabajo se centra en la solución de conflictos (que versan sobre personas) y no de problemas (acerca de cosas).

Dedicar el mismo tiempo a los conflictos que a los problemas no es síntoma de buen Manager y es por ello que recomiendo modificar la agenda cuando sea necesario para atender debidamente un asunto. El eje de una buena agenda no consiste en celebrar 10 reuniones en un día ¿no? o ¿acaso en la tuya sí?.

No hay cosa peor que aquella reunión en la que los participantes salen con la sensación de no haber sido atendidos.

La propuesta es trabajar en un nuevo modelo y cambiar la eficacia por la eficiencia.

En la “moleskine” nunca incluyo más de 4 citas por día independientemente del contenido de las mismas. Obvio que también hay unas cuantas reglas más como la puntualidad, tener los objetivos bien definidos, evitar interrupciones, agruparlas por temas coincidentes, etc

4 citas a 1 hora de duración son media jornada laboral con lo que todavía tengo tiempo para tratar nuevos asuntos o temas viejos de esos que siempre hay en el “to do”.

Como podéis imaginar la mayoría de las reuniones terminan antes de la hora señalada y es entonces cuando aprovecho para realizar algún encuentro informal, contestar el correo electrónico, o simplemente relajarme y tomar un cafetito.

De una buena planificación de las reuniones sacaremos una ganancia de tiempo, una cantidad ingente de información basada en la diversidad de opiniones y algo tan importante o más que lo anterior: una buena reputación tanto en Casa como fuera.

Como decía al principio: “A Contratiempo” (Revolver 2008).


A CONTRATIEMPO

domingo, 24 de enero de 2010

TODO A PULMÓN


"Adiós que te vaya bonito", le dije. Y el mono se fue a donde viven los monos, que aquí en Cantabria se llama Cabárceno.

Ya en el mundo real, hay veces que uno debe ganarse el pan como Director y olvidarse de ese otro 50% que son los RRHH. Esto es, hay que comunicar acciones que pueden resultar muy duras para los interlocutores. Dependiendo de la posición que se ostente dentro de la pirámide jerárquica de la Compañía, estas decisiones son propias en más o menos porcentaje. Así, cuanto más arriba se esté suele resultar más sencillo, ya que uno ha tomado parte o incluso ha sido el promotor de la situación.

Mi consejo es conjugar la orden con un mensaje motivador. No es lo mismo decirle a tu hijo: “Apaga la tele que son las 11 y media de la noche”, que “Apaga la tele que tienes que descansar, para mañana jugar ese partido de padel tal importante que tenemos contra los Zubía”.

Claro que, también hay veces que en el mensaje debemos reconocer que la decisión a comunicar proviene de un previo error nuestro. Así, hay que mencionar de manera clara e inequívoca el error en el mensaje. Siguiendo con el ejemplo tendríamos: “¿Pero qué haces todavía viendo la tele? Es culpa mía ya que no te dije que hasta las 11, pero apaga la tele que tienes que descansar, para mañana jugar ese partido de padel tal importante que tenemos contra los Zubía”.

Quizás aquí suene fácil de hacer pero para todos aquellos que no estáis muy avanzados en esto de pedir perdón (yo soy un avezado pedidor de perdones dado mi mal carácter) y, para que os resulte más sencillo, podéis incluir una justificación del error al ser éste una parte integrante de la toma de decisiones. Ejemplo: “¿Pero qué haces todavía viendo la tele? Es culpa mía ya que no te dije que hasta las 11, antes de salir a cenar con tu madre, pero apaga la tele que tienes que descansar, para mañana jugar ese partido de padel tan importante que tenemos contra los Zubía”.

Lo cierto es que no siempre podemos dirigir desde el consenso y debemos poner un poco de autoridad en nuestras propuestas. La clave, a mi juicio, consiste en no romper el compromiso de los miembros del equipo y conjugar, en lo posible, el ejercicio del mando con la motivación. Para llevar a buen puerto este tipo de decisiones es necesario la implicación, aún más si cabe, de todos los miembros del equipo.

Una última reflexión. Estos “brownings” (marronazos) no se endosan o delegan. No se puede, y además no se debe. Recordad que el sueldo es global y abarca un 100% que se divide en un 50% en Dirigir y un 50% en RRHH, en Comercial, en Finanzas, en Fabricación, etc.

Decía Peter Drucker que “Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente”. Esta frase, que utilizo a menudo en mis declamaciones, la he hecho mía al completarla con “y la supo comunicar de manera adecuada”.

Saber elegir la decisión correcta aunque sea dura y comunicarla con eficacia siempre ha sido una de las principales características de aquellos a los que admiro en lo profesional, y es por ello que hoy os lo he traído a “Tu Canción”.

Que tengáis una buena semana aunque lo que toque no sea especialmente bonito. Yo ahora me voy a jugar al padel con mi hijo Ignacio.

Como decía al principio: “Todo a Pulmón” (Alejandro Lerner 1983).

TODO A PULMÓN

domingo, 10 de enero de 2010

ESPERANDO MI TREN


Soy animal de costumbre y desde hace tiempo utilizo la agenda Moleskine. En concreto uso el modelo Weekly Notebook ( de la gama “12 Month Planners”). Es perfecta. A la izquierda la semana completa y a la derecha una página para escribir el “to do”. Hace 2 años cambié el tamaño y del Large (13 * 21 cm) he pasado al Pocket (9 * 14 cm) que como su nombre indica me permite llevarla en el bolsillo del traje. Para los interesados cuesta unos 20 € y podéis encontrarla en El Corte Inglés. Una cosa más, la de este año ya no es negra, es colorada, imagino que gracias al “diseño italiano” impuesto por los propietarios actuales de la marca.

Después de unos días de “Dolce far niente” que en Castellano significa holgazanería (hay que ver como suenan las cosas en otras lenguas), llega la primera semana del año. Da igual lo que uno lea y dónde lo lea. Es tiempo de propósitos, generalmente de enmienda y sólo para unos pocos de contrición.

Decía Forrest Gump: “Mi mamá dice que la vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”. Y así es. Sobre todo cuando desconoces de dónde ha salido la caja, cuánto ha costado y mucho menos cuándo fue abierta por primera vez.

Os cuento una historia. En un país lejano vivía un monje y su aprendiz. A principios de año el joven preguntó al monje: “Maestro ¿Qué puedo hacer este año para ser mejor?”. El monje respondió: “Durante el año da una moneda a todo aquel que te agreda”. Y así lo hizo. Al terminar el año volvió para preguntar por el siguiente paso. El monje sin contestar le mandó a por comida, pero utilizando un atajo llegó antes que él a la entrada del pueblo. Disfrazado de harapiento al ver al joven comenzó a insultarle. Este sin alterarse en lo más mínimo le contestó: “Que suerte tengo. El pasado año tenía que pagar a los que me agredían y ahora puedo ser agredido gratis”. En ese momento el monje se despojo del disfraz y le dijo: “El que no da importancia a lo que otros dicen es un hombre que está en el camino hacia la sabiduría. Tu, ya no le das importancia a los insultos y, estás preparado para el siguiente paso”.

Seguro que las intenciones que tenemos consideradas en abstracto son buenas, pero bueno no es lo mismo que eficaz. Para ser eficaces deben formar parte de un plan o como mínimo estar alineadas con la realidad. El epicentro, a mi juicio, debe de ser un cambio de actitud y no unos objetivos. Si lo conseguimos estaremos, como el aprendiz, preparados para nuevos retos y para alcanzar, entonces sí, objetivos más ambiciosos y mejores.

De nade vale decir que queremos algo (empleo, cariño, bienestar, etc) si no cambiamos la actitud. Caso contrario nos pasará como a Forrest y a sus bombones. El problema es que si metemos la mano en una caja cuyo origen y contenido desconocemos es muy probable que el bombón no sea de nuestro agrado. Incluso puede que esté caducado o rancio.

Vayan mis mejores deseos y FELIZ AÑO para todos y por cierto, a la fecha de hoy llevo 8 días sin fumar y esto, hermanos cantarines, para mi es un gran cambio de actitud.

Como decía al principio: “Esperando mi tren” (Revolver 1995).


ESPERANDO MI TREN



viernes, 31 de julio de 2009

DIOS EN AGOSTO ESTÁ DE VACACIONES


Llegó el momento más esperado del año. Hoy es el último día de trabajo antes de las vacaciones.

Me encanta la palabra último y es una de mis favoritas. Después del último viene el primero. Estamos, pues, ante una renovación, ante una muerte y una nueva vida. En definitiva, frente al cambio.

Así el último día es el momento de recapitular y extraer conclusiones de lo acontecido en el ciclo. Mi deseo para vosotros es que éstas sean positivas. Que todos tengamos la sensación de que ha merecido la pena y que de volver a vivir el momento, como en aquella fantástica película titulada “Atrapado en el tiempo”, por mucho que hubiéramos cambiado los elementos el resultado hubiera sido el mismo.

Mañana se abre un paréntesis en el que tendremos la oportunidad de establecer, con mente serena y descansada, nuevas metas que alcanzar. Para ello es necesario revisar nuestras experiencias y extraer conclusiones aplicando la lógica. Una vez realizado este proceso os pido que seáis ambiciosos con el destino y disfrutéis del viaje. En estos momentos es fácil caer el los atajos que prometen una pronta llegada a Ítaca, pero una vez lograda la meta, pronostico que la sensación de vacío debe de ser grande.

Por el contrario hay otra forma de llegar, de hacer las cosas. Como escribió Cavafis:

“ Siempre en tu mente ten a Itaca.
La llegada a allí es tu destino.
Pero no precipites el viaje en absoluto.
Es mejor que muchos años dure”. Negrita

Queda a vuestra decisión el camino a tomar pero me atrevo a sugeriros un pequeño juego que quizás pueda ayudaros. Se llama la rueda del equilibrio y consiste en completar la instantánea de nuestras vidas. Puntuar, quien lo crea conveniente, cada uno de los aspectos del 0 al 10 y después dibujar una línea en cada cuadrante que equivalga a la puntuación que elijáis para cada aspecto. (el centro de la rueda representa el 0 y su perímetro el 10).

Una vez completada la rueda preguntémonos: ¿está mi vida equilibrada o puede desestabilizarse? Para después seguir con ¿qué puedo hacer para cambiar las cosas? Y terminar con ¿cómo será mi vida cuando lo haga?

No puedo terminar este post sin dar las gracias a todos los que os habéis acercado en busca de vuestra canción. Sois la razón de ser, las Hs que dan sentido a las Rs. Para todos vosotros: “Sabor salado”.

Hoy vuestra canción de RRHH es instrumental y toca que cada uno pongais la letra. Como decía al principio: “DIOS EN AGOSTO ESTÁ DE VACACIONES” (Revolver, 1995).

martes, 21 de julio de 2009

TIEMPOS NUEVOS,TIEMPOS SALVAJES

Difíciles momentos los que nos están tocando vivir, me decía el otro día un compañero y sin embargo amigo. Así es, respondí. Pero nosotros no nos podemos quedar ahí. Como Managers debemos ofertar soluciones a nuestras Compañías. Es nuestro deber.

Sobre la gestión en tiempos de crisis la bibliografía es tan prolífica como, a veces y por desgracia, ineficaz. Cualquiera con buena pluma es capaz de encontrar un título ingenioso que en manos de un buen editor se colará en nuestras vidas directamente desde la tienda de prensa de cualquier aeropuerto. Quien no ha sido alguna vez víctima del deseo de encontrar el “Bálsamo de Fierabrás” en un librito con tapas amarillas de no más de 100 páginas.

Como soy jugador de equipo, aplico la máxima número 1: “Admito que he cometido un error “.

Una vez en este punto he de reconocer que utilizó, quizás con demasía, el pensamiento y las frases de otros. Pero al mismo tiempo soy de aquellos que necesitan algo nuevo cada día al levantarse. Mi vida es continuo replanteamiento de las posiciones adoptadas con anterioridad, incluso de las creadas por mí.

Creo firmemente en la revisión continua de los procesos, en la evolución de las personas dentro de la organización, en las soluciones sencillas que pueden ser aplicadas de inmediato, en la comunicación bidireccional y transparente, en la RSC y en todo aquello que hoy todavía no hemos sido capaces de descubrir.

En definitiva, SÓLO EN EL CAMBIO ENCUENTRO UNA RAZÓN DE AVANCE.

Como decía al principio; “TIEMPOS NUEVOS, TIEMPOS SALVAJES” (Ilegales, 1983)

miércoles, 15 de julio de 2009

TU CANCIÓN

Si gritar al viento dicen que es de locos,
yo lo estoy y no me importa estarlo mucho más aún,
pues quizás un día de estos alguien vibre con mi voz....
y por fin tendrá sentido mi canción,
oh, oh! mi canción, oh, oh!
Yo destapo el frasco de lo más secreto.
Yo te muestro como somos para bien o para mal
y quizás un día de estos alguien vibre con mi voz....
y por fin tendrá sentido mi canción,
oh, oh! mi canción, oh, oh!
Y es que os juro que sois de lo que más quiero.
Sois el unico equipaje que llevo en el corazón.
Que la fuerza os acompañe, buena suerte y recordad....
QUE SIN VOSOTROS NO HAY CANTANTE NI CANCIÓN,
(Carlos Goñi)